Autocontrol, instintos y mente

Autocontrol, instintos y mente

En este artículo sobre el autocontrol aprenderás sobre:

  1. Autocontrol y logros
  2. Descubrimientos sobre autocontrol
  3. Autocontrol y egoísmo
  4. Técnicas para el autocontrol

 

1. Autocontrol y logros

El autocontrol nos separa de nuestros ancestros y del resto del reino animal. Por lo tanto, autocontrol es la capacidad de someter nuestros impulsos para evitar ciertos actos o para lograr objetivos a más largo plazo.

En lugar de responder a los impulsos inmediatos, podemos planificar, evaluar acciones alternativas y, con frecuencia, evitar hacer cosas que luego lamentaremos.

La capacidad de ejercer autocontrol se suele llamar fuerza de voluntad. Es lo que nos permite dirigir nuestra atención, y por lo tanto subyace a todo tipo de logros.

Existe un debate significativo en la ciencia sobre si la fuerza de voluntad es o no un recurso finito. Los estudios demuestran que el ejercicio de la fuerza de voluntad (autocontrol) exige mucho de la energía mental, especialmente de las reservas de glucosa, el combustible preferido del cerebro. Es una de las razones por la que estamos más dispuestos a alcanzar esa galleta con trozos de chocolate cuando nos sentimos estresados ​​que cuando nos sentimos en la cima del mundo.

 

2. Descubrimientos sobre autocontrol

Los científicos han encontrado el mecanismo en nuestro cerebro que nos ayuda a controlar nuestros instintos.

Los investigadores del Laboratorio de Biología Molecular Europeo descubrieron "conexiones prominentes" entre dos partes del cerebro: la corteza prefrontal y el tronco del encéfalo, que se encuentra en la base del órgano y conduce a la médula espinal.

Los expertos ya sabían que el tronco encefálico estaba involucrado en el comportamiento instintivo y sospechaban que la corteza prefrontal desempeñaba un papel en cómo lo controlabamos, sin emargo no entendían cómo la última región lo hacía. Al usar un cerebro de ratón, el grupo "rastreó las conexiones entre las neuronas" para encontrar el enlace.

Experimentos en ratones

Específicamente, el estudio en Nature Neuroscience dice que los científicos estudiaron en los cerebros de ratones que experimentaban "derrota social" (el equivalente humano de "bullying"), algo que guiaría el comportamiento instintivo.

Como resultado, descubrieron qué conexiones estaban operando entre la corteza prefrontal y la parte de el tronco cerebral que está involucrado en las respuestas defensivas. "La derrota social causó un debilitamiento de la conectividad funcional entre estas dos áreas", escriben los autores. Las conexiones más débiles dan como resultado que los ratones actúen más en esos comportamientos defensivos.

El equipo también fue capaz de provocar una respuesta basada en el miedo en los ratones mediante el uso de drogas, en lugar de la derrota social, para bloquear la conexión entre las dos regiones del cerebro.

"Los instintos como el miedo y el sexo son importantes, pero no se quiere actuar sobre ellos todo el tiempo", dijo el investigador Cornelius Gross en la declaración del laboratorio.

"Necesitamos ser capaces de controlar dinámicamente nuestros comportamientos instintivos, dependiendo de la situación".

El vínculo entre la corteza prefrontal y el tronco encefálico es lo que nos ayuda a luchar contra el instinto, por ejemplo el de huir de situaciones que nos ponen nerviosos, como hablar en público. No obastante, solo nos ayuda a detener el comportamiento impulsivo, no los sentimientos que lo acompañan. Según estos científicos, la conexión no corre hacia el hipotálamo, que es la región del cerebro que nos permite controlar nuestros sentimientos y emociones.

"La corteza prefrontal mantiene el comportamiento bajo control, pero no afecta la sensación instintiva subyacente".

En otras palabras, es posible que puedas evitar huir de una situación estresante, pero igual te sentirás nervioso.

 

3. Autocontrol y egoísmo

Esta investigación no es la primera en excavar en las regiones del cerebro que guían el autocontrol. Un estudio reciente descubrió que el autocontrol estaba relacionado con el egoísmo y está influenciado por la parte de la toma de decisiones sociales que se encuentra donde se unen los lóbulos parietal y temporal.

La toma de decisiones sociales incluiría actos de comunidad y altruismo, o incluso actuaría en interés del yo futuro, e implicaría que una persona supere el impulso de satisfacer sus propias necesidades actuales inmediatas.

Esos investigadores sugirieron que ser más generoso con los demás podría mejorar el propio autocontrol.

 

4. 6 secretos para el autocontrol

En un artículo para la revista Forbes, Travis Bradberry propone 6 técnicas para mejorar nuestro autocontrol.

1. Meditación

Según este autor, la meditación realmente entrena al cerebro para convertirse en una máquina de autocontrol. Incluso técnicas simples como la atención plena (mindfullness). Esta técnica implica tomar tan solo cinco minutos al día para enfocarse en nada más que su respiración y sus sentidos. Como resultado, se mejora la autoconciencia y la capacidad del cerebro para resistir los impulsos destructivos. Los monjes budistas parecen tranquilos y controlados por esa razón.

2. Comer

El cerebro consume fuertemente las reservas de glucosa cuando se intenta ejercer el autocontrol. Si el nivel de azúcar en sangre es bajo, es mucho más probable sucumbir a impulsos destructivos. Por lo tanto, se pensaría entonces en consumir azúcar, los alimentos azucarados aumentan rápidamente los niveles de glucosa, pero contrariamente nos dejan agotados y vulnerables poco después. ¿La solución? comer algo que proporcione una liberacion lenta de glucosa, como el arroz integral o la carne. Esto dará una ventana más larga de autocontrol, como resultado.

3. Ejercicio

Al hacer que el cuerpo se mueva durante tan solo 10 minutos, se libera GABA, un neurotransmisor que hace que el cerebro se sienta más relajado y en consecuencia mantenga bajo control los impulsos. 

4. Dormir

Cuando se está cansado, la capacidad de las células cerebrales para absorber glucosa disminuye mucho. Lo que es peor, debido a no dormir lo suficiente, es más probable que se deseen alimentos azucarados para compensar los bajos niveles de glucosa. Por lo tanto, si se intenta ejercer autocontrol sobre la alimentación, dormir bien todas las noches es una de las mejores acciones que se pueden realizar.

5. Montar la ola

El deseo tiene una fuerte tendencia al flujo y reflujo como la marea. Cuando el impulso que se necesita controlar es fuerte, esperar esta ola de deseo suele ser suficiente para mantenerse en control. La regla general es esperar al menos 10 minutos antes de sucumbir a la tentación. A menudo se encontrará que la gran ola de deseo finalmente será poco más que una suave onda sobre la que se tiene el poder de ignorar.

6. Perdónate a tí mismo

Un círculo vicioso de no poder controlarse seguido por un intenso odio a sí mismo y disgusto es común en los intentos de autocontrol. Cuando se equivoca es fundamental que se perdone y siga adelante. No ignore cómo le hace sentir el error; simplemente no se revuelque en ello. Mejor cambie su atención a lo que va a hacer para mejorar en el futuro.

Finalmente, Bradberry recomienda que se debe dar a estas estrategias la oportunidad de actuar. Esto significa reconocer los momentos en los que se está luchando con el autocontrol y, en lugar de ceder al impulso, practicar estas recomendaciones.

Todo es cuestión de crear nuevos hábitos, que con un poco de esfuerzo pueden durar toda la vida.

¿Qué opinas sobre este tema?

Para saber más puedes ir a este link sobre Neurociencia aplicada

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