Liderazgo y cerebro

Liderazgo y cerebro

¿Quieres ser un mejor líder? ¿Quieres motivar e involucrar a la gente para llegar al éxito propio y del equipo?

A medida que la neurociencia ingresa al mundo del desarrollo del liderazgo, la investigación nos dice que la base del liderazgo podría ser diferente de lo que pensábamos y que deberíamos cambiar la forma en que lideramos. Es lo que hoy llamamos NeuroLiderazgo.

 

La nueva forma de liderar, el NeuroLiderazgo

El cerebro es un órgano social. Eso significa que  todos nacemos para conectarnos. No podemos esperar los mejores resultados si vemos a las personas como máquinas impersonales y con tareas aisladas.

Los líderes que entienden la relación entre liderazgo y cerebro saben la importancia de:

  • Cómo el ambiente físico afecta la productividad
  • Con quién pasamos tiempo en el trabajo y la fuerza de las relaciones
  • La interacción entre pensamientos y emociones
  • Cómo los diferentes tipos de tareas impactan el cerebro y la productividad.

Un liderazgo más efectivo requiere entender la relación de liderazgo y cerebro, comprender las emociones, usar la empatía y construir relaciones. Este tipo de liderazgo social puede crear una mayor confianza, mejores relaciones y una mayores éxitos.

 

Liderazgo resonante

Un  estudio reciente  realizado en la Universidad Case Western Reserve encontró una relación entre la resonancia y el liderazgo efectivo.

Ser resonante significa que un líder es empático y tiene un alto nivel de inteligencia emocional. Un estilo disonante, por otro lado, es más autoritario y objetivo.

Mediante el uso de exploraciones fMRI (resonancia magnética funcional) los investigadores pidieron a los lideres que reflexionaran sobre las experiencias cuando un líder era resonante o disonante. ¿Qué ocurrió? 14 regiones del cerebro respondieron al pensar en líderes resonantes, mientras que solo 6 respondieron al pensar en líderes disonantes. De hecho, 11 regiones se desactivaron al pensar en líderes disonantes.

Lo que esto significa es que los líderes resonantes activan la atención, la conciencia social y las relaciones positivas, mientras que los líderes disonantes provocan emociones negativas, desprecio, atención limitada y menor conciencia social.

Los estilos de liderazgo resonante también ayudan a generar confianza a través de la liberación de oxitocina en sus cerebros y en los cerebros de otros.

 

Los caminos del NeuroLiderazgo

Al investigar los procesos complejos relacionados con el liderazgo, muchos investigadores estudian la coherencia. La coherencia mide la actividad coordinada de diferentes áreas del cerebro para determinar dónde hay conexiones.

Los estudios se han centrado en la corteza frontal  debido a su papel en la regulación emocional y el funcionamiento ejecutivo, como el comportamiento dirigido a objetivos. Más específicamente, el área frontal derecha del cerebro es importante para la comunicación y las relaciones interpersonales. La coherencia en esta parte del cerebro es esencial para las habilidades sociales, el control emocional y la autoconciencia. Estas habilidades son la base de ser un líder resonante.

Un estudio en particular se centró en las declaraciones de la visión, un aspecto del liderazgo basado en el funcionamiento socioemocional en el área frontal derecha del cerebro. Durante una evaluación EEG (electroencefalograma), que utiliza sensores para capturar la actividad eléctrica en el cerebro, los ejecutivos respondieron preguntas sobre sus planes para y el futuro. También se les pidió que crearan una declaración de visión.

Los investigadores analizaron las afirmaciones y las calificaron en función de cuánto se centraron en sí mismos o en el equipo. Descubrieron que los líderes que usaban más lenguaje social (nosotros) en sus declaraciones de visión tenían más probabilidades de tener una mayor coherencia en la parte frontal derecha del cerebro que los líderes con más lenguaje propio (yo).

En efecto, las personas vieron a los líderes que tenían más coherencia frontal correcta como líderes más resonantes debido a la cantidad de lenguaje social que utilizaban.

Gracias a la neurociencia ahora conocemos algunas áreas del cerebro que pueden influir en el liderazgo resonante, pero la pregunta es cómo usamos la información.

El cerebro es plástico, pero puede ser difícil saber qué hacer para influir en ciertas vías o áreas del cerebro. No obstante, existe una creciente evidencia de que el neurofeedback puede ser una manera de hacer precisamente eso.

 

El uso del neurofeedback.

El Neurofeedback usa el EEG y un componente visual similar a un juego para activar cierta parte del cerebro. El juego utiliza lecturas eléctricas del EEG para controlar un aspecto del juego. Si se activa el área correcta del cerebro, el juego responde y el usuario es recompensado. Si se activa el área incorrecta del cerebro, el juego no responde o hay algún tipo de penalización.

Debido a la naturaleza plástica del cerebro (neuroplasticidad) después de muchas sesiones de neurofeedback, el cerebro comienza a crear nuevos caminos que se vuelven automáticos. Esto crea nuevos hábitos y comportamientos.

Existe  la posibilidad de que neurofeedback  brinde a los líderes algo de ayuda para formar nuevos patrones y tratar de ser mejores líderes. Por ejemplo, los investigadores del estudio mencionado anteriormente pidieron a un lider que participe en neurofeedback después de que éste mencionó tener problemas de manejo de la ira. Con el conocimiento de qué áreas del cerebro son útiles para el manejo de la ira, el terapeuta, por medio del neurofeedback, pudo ayudar al líder a activar las partes del cerebro que ayudan en la regulación emocional.

Después de muchas sesiones, pudo reorganizar su cerebro para crear vías más fuertes en las áreas de su cerebro que se sabe que apoyan la regulación emocional.

Neurofeedback también ha ayudado a las personas a mejorar su enfoque y reaccionar mejor ante el estrés.

Esto puede sonar como ciencia ficción. Una computadora altera el cerebro y la persona es diferente, pero eso no es cierto. Neurofeedback no puede hacer a alguien un mejor líder. Su propósito es ayudar a reorganizar el cerebro para darle a alguien el potencial de ser un mejor líder. Puede hacer que el cerebro sea más eficiente y que nos resulte más fácil comportarnos de ciertas maneras, si decidimos hacerlo.

Con la investigación continua, quizás se encuentren más aspectos del liderazgo que tengan vías en ciertas áreas del cerebro. La capacitación de líderes podría convertirse en un enfoque personal basado en el cerebro, ayudando a las personas a encontrar sus problemas y desbloquear sus potenciales.

Si bien todavía hay mucho que no se sabe sobre el cerebro y cómo puede convertirnos en mejores líderes, la evidencia continúa demostrando que la base de un liderazgo efectivo está en el cerebro. La neurociencia puede ayudarnos a todos a ser mejores líderes al entender la relación entre liderazgo y cerebro.

Para saber más puedes seguir este link: Neuroliderazgo

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