NeuroEstética: cerebro y belleza

NeuroEstética: cerebro y belleza

 

¿Porqué desde tiempos inmemoriales la humanidad siente placer estético cuando ve un paisaje, un cuadro o cuando escucha determinada música? ¿Qué pasa en tu cerebro cuando ves algo que te resulta estético? ¿Hay patrones universales de belleza?

La Neurociencia se ha propuesto conocer las bases neurofisiológicas de nuestra percepción de lo que tiene valor estético. Y ya tiene algunas respuestas muy interesantes.

 

Neuroestética ¿qué es?

 

La neuroestética es la «ciencia de la estética». Un nuevo campo de investigación que emerge en la intersección de la psicológica, la neurociencia y el estudio de la evolución humana. 

El objetivo principal de la neuroestética es caracterizar los fundamentos neurobiológicos y la historia evolutiva de los procesos cognitivos y afectivos involucrados en experiencias estéticas y actividades artísticas y creativas.

Pero algunos se muestran escépticos sobre cuánto nos puede decir realmente la ciencia sobre las experiencias estéticas. De hecho, este nuevo campo es actualmente más aceptado por la comunidad científica y por los mismo artistas que por los filósofos, historiadores o críticos de arte.

El pionero de la Neuroestética es el neurobiólogo Semir Zeki, profesor de neuroestética en el University College de Londres. En respuesta a las críticas opina que la razón es porque los teóricos del arte simplemente se sienten amenazados por esta nueva información que sacudirá sus formas tradicionales de pensar sobre la estética.

«Nunca se tendrá una teoría completa de la estética a menos que consideremos el cerebro, el órgano a través del cual se tiene la experiencia estética», dijo Zeki.

 

Métodos de estudio

 

El uso de métodos de neuroimagen en neuroestética ha permitido poner a prueba teorías y estudiar el papel de diferentes procesos neuronales en las experiencias estéticas.

Técnicas neurocientíficas como fMRI o MEG permiten a los investigadores inferir actividad neuronal en regiones cerebrales específicas mientras los participantes realizan ciertas tareas. 

Cuando se aplica en neuroestética, tales tareas han sido poner a los participantes frente a estímulos estéticos variados y medir su actividad cerebral.

Este enfoque ha revelado que las experiencias estéticas involucran varios procesos cerebrales relacionados con la percepción, memoria, comprensión, atención, emoción y placer.

 

Descubrimientos importantes

 

Los métodos mencionados anteriormente han dado lugar a descubrimientos muy interesantes, como los que veremos a continuación

 

Un hallazgo clave

 

Zeki, con la ayuda de la tecnología de neuroimagen, descubrió que hay un área del cerebro llamada corteza orbitofrontal medial que siempre se «ilumina» o se correlaciona con la percepción de la belleza. Lo hace ya sea en respuesta a una visión visual, musical o matemática, o incluso la belleza moral. 

También es cierto que cada tipo de experiencia activa diferentes combinaciones de áreas en el cerebro, no obstante, la superposición siempre ocurre en la corteza frontal orbital medial.

Sabiendo el lugar donde se procesan los estímulos estéticos, ¿Se podría medir la intensidad? Es decir, conocer ¿qué gusta más y qué lo hace menos? En principio sí se podría hacer, la intensidad se puede cuantificar.

 

Belleza en el arte o en el «no arte«

 

La noción de «lo estético» es un concepto de la filosofía del arte del siglo XVIII según el cual la percepción de la belleza se produce mediante un proceso especial distinto de la valoración de los objetos ordinarios.

No obstante la neurociencia ha demostrado que nuestro cerebro no hace una división entre arte y no arte. Las zonas y reacciones del cerebro que nos causan placer estético son las mismas si observamos al famoso cuadro de «La Gioconda» o un atardecer en la playa.

 

¿Patrones universales?

 

Es evidente que algunas personas pueden considerar algo bello, mientras otras no lo ven así. ¿Qué pasa con la subjetividad de la apreciación de la belleza? 

Para responder a esta pregunta debemos empezar considerando que en la percepción de la belleza puede existir un componente biológico y hereditario y otro cultural.

Por ejemplo, todo el mundo considera que los bebés son hermosos. Esta percepción sería una característica biológica y hereditaria de nuestro cerebro. Probablemente sea un tema evolutivo relacionado con la conservación de la especie.

Si por el contrario comparamos, por ejemplo, la percepción de un musulmán sobre la belleza de una mezquita, muy probablemente la considere más bella que una iglesia cristiana, o al contrario con un cristiano. La razón sería la fuerte influencia cultural que habría en este tipo de percepciones.

Dentro del controvertido tema de si existen o no patrones universales que causen placer estético en nuestro cerebro, se ha encontrado en un estudio de la Universidad de Nueva York, que habría determinados códigos universales de belleza. Es decir que, independientemente de la cultura, origen u otras consideraciones particulares, habría rasgos comunes que todos apreciaríamos como de belleza.

 

Una cuestión final

 

¿Tenemos algo que temer de esta nueva y emocionante rama de la ciencia? ¿La aplicación de la ciencia fría y racional al mundo del arte, que fluye libremente, terminará con el arte?

La gran mayoría de científicos y expertos están de acuerdo con que esto no es motivo de preocupación. Los defensores ven a la neuroestética como una forma completamente nueva de ver el arte, llena de aplicaciones inesperadas e interesantes.

Lo cierto es que vale la pena seguir profundizando en esta ciencia de la belleza, ya que las experiencias estéticas pueden ser extremadamente poderosas, influyendo incluso en acontecimientos que pueden cambiar nuestra vida.

 

Para saber mucho más sobre estos temas te proponemos que vayas a nuestro blog: Neurociencia aplicada.

 

2 comentarios

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    Un artículo muy interesante. Ciertamente hay muchos críticos que piensan que el arte y la ciencia son incompatibles. Sin embargo, creo que podemos aprender mucho sobre el cerebro si investigamos más a fondo este tema.

    Selina Schneider Reply
    • Avatar

      ¡Gracias por tu participación Selina!

      Esco E-Universitas Reply

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